La guerra del fútbol, al menos en España, ya no es aquella que coincidió con el enfrentamiento entre Honduras y El Salvador en el Mundial de Fútbol del 70. El nombre con el que, por lo visto, Ryszard Kapuscinsky bautizó aquel acontecimiento bélico es ahora una historia empresarial, una lucha entre dos empresas por el mercado futbolístico: el grupo PRISA y Mediapro. El Delegado del Diario As en Murcia y Jefe de Deportes en la Cadena SER de la misma región, Javier Orive, parece tener las ideas muy claras: “Esta es una guerra de poder, donde se mercadea con fútbol y con periodismo”.
En una conferencia que dio ante estudiantes de Periodismo de la Universidad Miguel Hernández de Elche, Orive repasó que las disputas empresariales se han sucedido desde los inicios de la democracia. “No sé si estamos en la segunda, la tercera o la cuarta guerra”, afirmó. A su juicio, la disputa comenzó en la década pasada, cuando surgieron las televisiones privadas. “En los 90 se abrió la espita, se empezó a pelear por contenidos y la lucha fue cada vez más cruenta”. Además, el delegado de PRISA se refirió a la operación de compra y cierre de Antena 3 Radio, a su juicio, “el mejor servicio radiofónico” de entonces, que se eliminó mediante un “procedimiento raro, extraño, de tipo político”.
Para Orive, el deporte rey llegó a convertirse en un monopolio. “El fútbol genera riqueza, plusvalías, poder” comentó, y destacó su importancia en la parrilla televisiva: “sin el fútbol tienes una audiencia de chiste”. Coincidiendo con la enfermedad de Jesús de Polanco en 2006 y el creciente ascenso de Jaime Roures, los derechos del fútbol se convertirían en la razón de una nueva discordia en el panorama mediático. El surgimiento de Cuatro y La Sexta, ya desde el Mundial de Alemania, marcarían el inicio del nuevo enfrentamiento. “Está por ver cuánto va a durar esta guerra, está más perfeccionada, es la misma de siempre para hacer daño al monopolio, la situación de privilegio de PRISA”, afirmó.
Orive también criticó la situación de desorden que se dio a principios de esta temporada, en la que “se dan partidos gratis y se empieza a matar el producto, hasta el punto en que dos plataformas se van obligadas a pactar”. Además criticó el Real Decreto por el que se aprobaba la TDT de pago, en la que él ve claramente razones políticas y una forma de favorecer a un grupo de comunicación. No obstante, incidió también en que los cambios de la línea editorial de los medios del Grupo PRISA “obedecen a algo y trabajan para alguien”. En opinión del delegado del diario As, “los periodistas se han convertido en esclavos de lo que cada uno quiere defender y unos se dedican a decir barbaridades de los otros y los otros se dedican a decir barbaridades de los unos”.
Lo cierto es que el panorama mediático se pone cada vez más difícil y es mucho lo que está en juego. Javier Oribe observa con incertidumbre el cambio de hábitos que se ha producido en los consumidores y el futuro del nuevo mercado. “En España no hay cultura de pagar por ver contenidos”, señaló, y criticó la existencia de plataformas de internet en la que se ofrecen partidos gratis: “Rojadirecta es un fraude que perjudica a nuestro trabajo”. No obstante, Orive recalcó: “El mundo de internet es extraordinario y también aterrador. Queda en el limbo de qué pasará”.